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“Agujeros negros”: realidad alucinante
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Para muchos de los 400 astrónomos reunidos en el congreso El universo
en rayos X, celebrado recientemente en El Escorial (Madrid), el debate
acerca del papel de los agujeros negros en la evolución del universo
fue uno de los resultados más emocionantes.
Los observatorios astronómicos XMM-Newton, de la Agencia Europea del
Espacio (ESA), y Chandra, de la NASA, lanzados en 1999 y aún
operativos, son los primeros que permiten observar el universo en rayos
X con gran detalle.
Lo explica Richard Mushotzky, del Centro Espacial Goddard de la NASA,
implicado en ambos telescopios: “Las primeras detecciones de rayos X de
objetos astronómicos distintos del Sol se produjeron en 1962, con
instrumentos a bordo de un cohete. Fueron premiadas con el Nobel. Hoy
nuestros telescopios son 10 millones de veces más sensibles; tienen
50.000 veces más resolución angular y son 10.000 veces mejores a la
hora de hacer espectroscopia”.
Así que no es extraño que se produzcan “avances espectaculares”, dijo
Mike Watson, de la Universidad de Leicester (Reino Unido) y uno de los
organizadores científicos del congreso. “En realidad los ha habido en
todas las áreas. Pero sí, uno de los campos más activos ahora es el de
los agujeros negros”.
Cuando espacio-tiempo se curva y rota en torno al agujero
Norbert Schartel, jefe científico de XMM-Newton, lo corrobora:
“Hasta hace cinco años los agujeros negros eran poco más que una
construcción teórica, una hipótesis para observaciones que no se
explicaban de otra manera. Pero ahora, por primera vez, vemos cómo el
espacio-tiempo se curva y rota en torno al agujero”.
Es que nunca como ahora ha habido tantos datos sobre estos objetos de
fuerza gravitatoria intensísima, capaces de deformar el espacio-tiempo
creando una curvatura que se hace teóricamente infinita, y en la que la
física conocida deja de poder describir lo que ocurre. Como afirmó en
el congreso el británico Andrew Fabian, de la Universidad de Cambridge
(Reino Unido), “éste es un momento muy divertido para trabajar en
agujeros negros”.
No es que los actuales telescopios de rayos X vean los agujeros en sí;
ni siquiera la luz puede escapar a la fuerza gravitatoria de estos
objetos, que, por tanto, son invisibles. Lo que se observa con rayos X
es la materia que está siendo atraída hacia los agujeros negros, hasta
una distancia muy próxima al llamado horizonte del agujero --el punto
de no retorno de la materia que cae--.
Con otros telescopios se ha estudiado el comportamiento de materia a
una distancia del horizonte equivalente a miles de radios del propio
agujero. “Ahora vemos materia a una distancia de sólo dos o tres veces
el radio”, dice FabianUn “grito” antes de desaparecerLa
razón es que XMM-Newton y Chandra son los primeros instrumentos capaces
de detectar el tipo de radiación que emite la materia cuando cae hacia
el agujero negro. “Es materia muy caliente, y emite básicamente un
último grito en forma de rayos X”, explica Günther Hasinger, del
Instituto Max Planck de Física Extraterrestre (Alemania), quien además
se esfuerza por despojar a los agujeros negros de una visión mística:
“No hay nada de mágico en ellos, cualquier cosa puede ser convertida en
un agujero negro si se comprime lo suficiente. Si la Tierra fuera del
tamaño de una canica también podría ser un agujero negro”.
Los telescopios espaciales de rayos X han demostrado, por ejemplo, que
todas las galaxias tienen un agujero negro en su centro. Además, se
cree que esos agujeros negros han crecido al mismo tiempo que la
galaxia a su alrededor. La diferencia estriba en la masa del agujero.
La Vía Láctea, una galaxia bastante tranquila y de tamaño medio, tiene
un agujero con tres millones de veces más masa que el Sol, una de las
estrellas de la galaxia. Es bastante pequeño comparado con los 10,000
millones de masas solares que probablemente abundan en las gigantescas
supergalaxias en el centro de los cúmulos de galaxias.
De todas maneras, el que a cada galaxia le corresponda un agujero negro
ya se venía sospechando. Más inesperado ha sido descubrir que las
galaxias con agujeros enormes y muy activos son mucho más numerosas de
lo que se creía.
Con el tiempo se dedujo que brillan tanto por la enorme cantidad de
energía que emite la materia al caer hacia los agujeros negros
supermasivos en sus centros. Pero se siguió considerando a los cuásares
una pequeña minoría entre las galaxias. Ahora XMM-Newton y Chandra
revelan que esa minoría no es tan pequeña.
“Muchas de las galaxias clasificadas como normales son en realidad
cuásares oscurecidos por el polvo”, señala Mushotzky. “Los telescopios
ópticos llevaban décadas estudiando estos objetos, y en sólo tres años
los telescopios de rayos X han cambiado radicalmente el panorama”.
También se sabe hoy que los agujeros negros iluminan el Universo en
mayor proporción de lo estimado.
Una pregunta habitual para los astrónomos es qué proceso contribuye más
a la cantidad total de luz en el cosmos: la formación de estrellas o la
energía emitida en las inmediaciones de los agujeros negros. El
marcador, mientras otras observaciones no demuestren lo contrario, está
en aproximadamente 80% estrellas, 20% agujeros negros.
Universo se formó a partir de agujero negro
Pero el resultado más impactante es que se constata el papel clave
de los agujeros negros en la construcción del universo. El escenario
global que se dibuja es que las primeras estrellas que se formaron,
cuando el universo era muy joven, eran muy masivas y, por eso mismo,
murieron rápidamente formando los primeros agujeros negros.
Éstos tenían unas decenas de masas solares y “son las semillas de los
que vemos hoy”, explica Xavier Barcons, del Instituto de Física de
Cantabria y jefe de uno de los pocos grupos españoles activos en
astronomía de rayos X. Ahora, la cuestión es determinar cómo fueron
creciendo las semillas.
El gran hallazgo está siendo comprobar que se trata de un fenómeno muy
relacionado con la formación y el crecimiento de las galaxias. Como
explica Fabian, “está siendo muy emocionante comprobar que hay una gran
correlación entre la masa del agujero negro y la de la galaxia”. A
galaxias grandes, agujeros negros grandes, y viceversa. “Ahora lo que
queremos estudiar es qué se esconde tras esa relación, cómo se
relaciona el agujero negro con la materia en su entorno”Límite al crecimiento de las galaxias Andrew
Fabian (Universidad de Cambridge, Reino Unido) y Günther Hasinger
(Instituto Max Planck, Alemania) señalan que los agujeros negros
parecen poner un límite al crecimiento de las galaxias. Lo hacen
creando potentísimos chorros de gas que son eyectados hacia fuera de la
galaxia --probablemente por los campos magnéticos que se generan por la
caída de la materia hacia el agujero--.
Como el gas es esencial para la formación de nuevas estrellas, sin él
la galaxia tiende a estabilizar su crecimiento. Eso explicaría que las
galaxias elípticas, que son más grandes, tengan también menos formación
estelar.
“Las galaxias crecen por procesos de fusión con otras galaxias”,
explica Hasinger. “Las galaxias espirales, que muestran mucha formación
estelar, se unen y dan lugar a una elíptica. Pero sus agujeros negros
también se acaban fusionando, y se convierten en agujeros negros
supermasivos que expulsan el gas de la recién formada galaxia elípticaÉse parece ser el panorama”.Fusión de galaxias y tendremos dos cielos
Sin embargo, no se sabe aún si las fusiones de galaxias y agujeros
negros son propias de una etapa concreta de la evolución del universo.
Puede que fueran más abundantes en el pasado, pero la propia Vía Láctea
se unirá a la de Andrómeda dentro de unos pocos miles de millones de
años. “Y será un proceso desigual, porque el agujero negro de Andrómeda
es de 140 millones de masas solares. Imagínate qué cielo tan bonito
habrá por entonces, lleno de estrellas”, dice Hasinger.
En este contexto de entender el crecimiento de los agujeros negros hay
otra cuestión en pleno auge: la búsqueda de agujeros negros de masa
intermedia. Entre los de decenas de masas solares y los de millones,
¿qué hay? “Nada impide la existencia de agujeros de miles de masas
solares”, señala Mushotzky.
Él cree haberlos detectado en otras galaxias por su emisión en rayos X,
pero es difícil distinguirlos de otros objetos, por ejemplo agujeros
más pequeños pero muy activos y, por ello, muy brillantes en rayos X.
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____________________________________ 12-11-2005. Enviado por webmaster 3 comentario(s) añadido(s). Noticia leída 23 veces.
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| Añadido por Sofia @ 28 Nov 2005 11:15 pm |
| ¿alguien me puede explicar que relacion existe entre el tiempo y el espacio? ¿por que razon no puede existir el espacio sin que exista el tiempo? |
| Añadido por David @ 02 Dec 2005 11:10 pm |
Hola. Muchas gracias por este articulo tan fascinante, me gustaria que me expliquen lo mismo que pide Sifia, es decir, que relacion existe entre el espacio y el tiempo? y tambien, porque 2 galaxias se fusionan? que fuerza o fuerzas actuan para que se fusionen 2 galaxias. GRACIAS |
| Añadido por Wlady @ 01 Jan 2006 09:46 pm |
| Hola, soy estudiante de física, actualmente he leído muchos libros y publicaciones; incluído este extraordinario artículo, pero estoy algo confundido con respecto a las leyes termodinámicas que rigen (o no lo hacen) en los agujeros negros. Me podrían facilitar algo de información sobre la entropía, el espectro térmico y si se cumple la tercera ley de la termodinámica en estos cuerpos???. GRACIAS por su ayuda. |
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